Es curioso la de cosas que se te pasan por la cabeza mientras te tomas un café con leche ardiendo mientras te caen encima 40 grados a la sombra.
Es de esos momentos en que tu tu y tu yo se sientan a dialogar apaciblemente, sin interferencias -salvo por las coñas sin estilo pero a menudo con grácia del camarero- Con la garganta al rojo vivo por el lacteo del infierno y el primer cigarrito, la calma dialéctica se turba cuando abres el periódico y no lees mas que noticias de bombardeos, muertes, violaciones, niños quemados, perros abandonados, ancianas humilladas, putas apaleadas, presidentes con demasiadas hombreras, festivales de mal gusto o artistas que realmente creen que son artistas.
Siguen las corridas de toros, siguen enterrando a la Jurado y el horoscopo te invita a buscar el lado bueno de tu jefe.
La viva imagen de la desesperación en portada acaba con tu entereza, con tu segundo cigarro y con tus encías abrasadas. No te gusta nada de lo que ves y piensas en ello.
Són las 8.30 de la mañana y ya te duele la cabeza...
Mi madre me dijo una vez que si algo tengo es que soy muy humano. Como me gustaría decirle lo mucho que me avergüenza a veces serlo -no por lo de ser muy, simplemente por ser- Y como me gustaría rajar con ella de los entierros de la Jurado o seguir
despotricando juntos de todo lo que se mueve por la tele. Ya son 3 años Pilar, y como todos los que me quedan, van por ti. Cierro parentesis.
lunes, julio 24, 2006
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